Hezonja enciende al Madrid y firma una remontada brutal ante el UCAM Murcia

El croata se fue hasta los 40 puntos y lideró una victoria descomunal del Real Madrid, que remontó en el tramo final, forzó la prórroga y terminó tumbando al UCAM Murcia por 131-123.

El Real Madrid sacó adelante uno de esos partidos que parecen perdidos hasta que alguien decide que todavía no se ha escrito el final. Y ese alguien fue Mario Hezonja. El croata firmó una actuación bestial en la victoria blanca ante el UCAM Murcia, un 131-123 en la prórroga que tuvo de todo: momentos de frustración, una remontada salvaje en los últimos minutos y una noche individual de las que no se ven todos los días.

No fue un partido sencillo para los de Scariolo. De hecho, durante buena parte del encuentro fue el UCAM Murcia el que llevó la iniciativa, el que encontró mejores tiros y el que castigó una y otra vez a un Madrid que tuvo que remar desde atrás casi toda la noche. El equipo visitante se sintió cómodo desde el arranque, movió bien la bola y aprovechó su acierto para empezar mandando. Aunque Hezonja y Maledon marcaron territorio desde el principio, Murcia encontró respuestas rápidas, especialmente con DeJulius, y cerró el primer cuarto con ventaja (25-29).

La cosa se complicó todavía más en el segundo. El UCAM elevó su nivel ofensivo y llegó a ponerse diez arriba, aprovechando cada desajuste defensivo del Madrid. Ahí apareció Lyles para darle algo de aire al equipo blanco. El canadiense se calentó de golpe, sumó 12 puntos en apenas tres minutos y metió al Madrid de nuevo en el partido cuando parecía que se le escapaba. Pero ni siquiera ese arreón sirvió para cambiar del todo la dinámica. Murcia siguió castigando con una eficacia altísima, sobre todo en el tiro de dos, y se fue al descanso con una ventaja importante (50-63).

El tercer cuarto arrancó con otra energía en el Madrid. Hezonja volvió a asumir galones y conectó dos triples seguidos para reducir la diferencia y empezar a encender al Movistar Arena. El equipo mejoró atrás, metió algo más de dureza en el partido y trató de cambiar el tono del encuentro. Pero cada vez que parecía acercarse de verdad, Murcia volvía a responder. El conjunto visitante no perdió la calma y volvió a estirar la diferencia al final del tercer cuarto hasta el 81-92.

Y ahí, con el partido cuesta arriba y el reloj corriendo en contra, llegó la locura.

A cinco minutos del final, el marcador reflejaba un 88-102 que olía a sentencia. Murcia estaba tocando la victoria con la mano y el Madrid parecía demasiado lejos. Pero este equipo tiene una costumbre peligrosa para cualquiera que se enfrente a él: no se rinde nunca. Empezó a apretar, a creer, a correr mejor y a encontrar tiros con más convicción. Lyles volvió a sumar, pero sobre todo fue Hezonja quien empezó a incendiar el partido a base de triples y carácter.

Lo que vino después fue una avalancha. El Madrid firmó un parcial de 26-12 en los últimos cinco minutos y convirtió un duelo que parecía resuelto en un final completamente abierto. El croata, dueño absoluto del momento, clavó la canasta que empató el partido a falta de tres segundos y mandó la noche a la prórroga. El pabellón explotó. El UCAM, que había hecho tantas cosas bien durante tantos minutos, veía cómo el partido se le escapaba justo en la orilla.

Ya en el tiempo extra, el Madrid jugó con la inercia emocional de quien acaba de sobrevivir a algo imposible. Murcia había gastado muchísimo en el esfuerzo anterior y ya no tuvo el mismo acierto ni la misma frescura. El conjunto blanco, en cambio, siguió martillando. A falta de dos minutos se puso por delante, dominó mejor el rebote defensivo y terminó de rematar una remontada gigantesca.

Hezonja cerró su noche con 40 puntos, ocho triples y 53 de valoración, números de otra dimensión. Fue, sin discusión, el gran protagonista de una victoria que además le asegura al Madrid el primer puesto de la fase regular. Pero más allá de las cifras, lo suyo fue una exhibición de personalidad. Cuando el partido se estaba apagando, él decidió encenderlo.

Lyles también fue clave, especialmente en los momentos más delicados, y el equipo volvió a demostrar esa mezcla de orgullo, talento y resistencia que tantas veces le sostiene en noches límite. No fue una victoria limpia ni cómoda. Fue mucho más que eso. Fue una de esas remontadas que dejan huella y una actuación individual que convierte una jornada liguera en una noche para recordar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *